Curvo

Es el procedimiento por el cual al cristal plano

se le da una forma curva ya sea en toda la pieza

o en una parte de ésta, mediante la aplicación

de calor. En términos generales la mayor parte

de los cristales recocidos pueden doblarse,

mediante el calentamiento del cristal en un

horno especial, hasta llegar a su punto de reblandecimiento,

con lo cual se suaviza y es capaz

(por la fuerza de la gravedad) de tomar la forma

del molde donde está contenido, dándole la

forma deseada.

Se pueden doblar cristales desde 2 mm para

usos automotrices; y de 3 a 19 mm para cristal

arquitectónico. La medida máxima a curvar es

de 2.00 x 3.60 m en vidrio plano. Una vez curvado

el cristal, no se recomienda que se realice

en él otro proceso.

Aplicaciones

Los cristales curvos tienen diversas aplicaciones

tanto en fachadas como en

espacios interiores ya que comúnmente

son utilizados como mamparas divisorias,

bases para mesas u otros muebles.